
Superviviente de cada final sin contestar, de todas las mentes, que indiferentes, opinan lo que sientes.
En el delirio de sus palabras, en los huecos de su cama, en las mentiras que regala con sus sueños de hojalata. Me encuentro yo, sin saber donde ir, perdida, deseando odiarte, pidiendo olvidarte y soñando contigo, con tu sonrisa, con cada palabra que me has regalado y con las que has endulzado cada segundo de mi existencia.
Maldigo el tiempo que solo pasa rapido si estas conmigo, odio cada expresion de tu cara de niña buena, que me vendio cuentos de princesa y un sin fin de historias incompletas.
Dicen que cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Yo intento colar mis lagrimas por debajo de tu puerta, para que veas cuanto duele tu adios, porque soy consciente de que es para siempre y que ese destino que un día pense tener a tu lado se ha ido para dejarme como final la triste esperanza de que seras más feliz sin mi.
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